jueves, 2 de febrero de 2017
La hora del té
Durante el desarrollo de algunas actividades, solemos asistir a entrevistas, y no sólo de trabajo: entrevista con un cliente, con un profesor, con un jefe; en fin, ese tipo reuniones a las cuales llamo inquisitivas. Normalmente cuando necesitamos vender o vendernos como el/la mejor entre las demás opciones, nos ponemos nerviosos.
A veces, la parte interesada también se pone nerviosa, puede ocurrir que no sepa qué preguntas hacer. El principio siempre es incómodo. Si en tu caso, el entrevistador sigue frío como el hielo ¡rómpelo tú! Pero, ¿cómo? Hay un libro excelente que muestra tips muy útiles para lograrlo, es Cómo conectarse en los negocios en 90 segundos o menos de Nicholas Boothman. Citando a Boothman, el recomienda ser un camaleón, haciendo uso de la empatía para poder romper el hielo y hacer que la persona se sienta más cómoda, a eso llamo suavizar las cosas. Quien logra convertirse en el camaleón primero, lleva todas las de ganar.
Hay quiénes erróneamente piensan que presentándose a sí mismos de manera hasta cierto punto <<arrogante>> tratando de intimidar a la contraparte, pueden obtener mejores respuestas. Cometiendo este error, pueden acabar no sólo sin encontrar las respuestas que necesitan, sino que su interlocutor puede perder el interés por ser parte de su equipo o empresa, según sea el caso.
Sensibilizarse ante la otra parte, es sin duda la mejor herramienta para convertir una entrevista en una conversación amena. Además, hay que pensar siempre en hacer networking y aunque las cosas no sean como lo esperabas, siempre puede quedarte un buen contacto. Así que ¿por qué no? convirtamos nuestras entrevista en una hora del té.
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