miércoles, 19 de abril de 2017

¡No me canten cumpleaños!

Hace poco estaba revisando unos archivos y me encontré una foto de mi cumpleaños en la oficina el año pasado. Resulta que ese día una de mis compañeras me dice: -¡Cambia esa cara! Y es que me sentía un poco incómoda porque no estoy acostumbrada a ser el centro de atención al 100% por lo que dura la canción del HBD.

A cuántos no les ha pasado que  en ese día "tan especial" (pero no lo suficiente como para no ir a trabajar), los compañeros deciden cantarles el cumpleaños y ustedes no saben si cantar, si mirar el cake, si mirar al infinito. No se sientan solos, eso nos pasa a todos.

En vísperas de mi cumpleaños quiero decirle a mis seres queridos: ¡Por favor, no me canten cumpleaños! 

No olviden llamarme. 


jueves, 2 de febrero de 2017

La hora del té


Durante el desarrollo de algunas actividades, solemos asistir a entrevistas, y no sólo de trabajo: entrevista con un cliente, con un profesor, con un jefe; en fin, ese tipo reuniones a las cuales llamo inquisitivas. Normalmente cuando necesitamos vender o vendernos como el/la mejor entre las demás opciones, nos ponemos nerviosos. 

A veces, la parte interesada también se pone nerviosa, puede ocurrir que no sepa qué preguntas hacer. El principio siempre es incómodo.  Si en tu caso, el entrevistador sigue frío como el hielo ¡rómpelo tú! Pero, ¿cómo? Hay un libro excelente que muestra tips muy útiles para lograrlo, es Cómo conectarse en los negocios en 90 segundos o menos de Nicholas Boothman. Citando a Boothman, el recomienda ser un camaleón, haciendo uso de la empatía para poder romper el hielo y hacer que la persona se sienta más cómoda, a eso llamo suavizar las cosas. Quien logra convertirse en el camaleón primero, lleva todas las de ganar.

Hay quiénes erróneamente piensan que presentándose a sí mismos de manera hasta cierto punto <<arrogante>>  tratando de intimidar a la contraparte, pueden obtener mejores respuestas. Cometiendo este error,  pueden acabar no sólo sin encontrar las respuestas que necesitan, sino que su interlocutor puede perder el interés por ser parte de su equipo o  empresa, según sea el caso.

Sensibilizarse ante la otra parte, es sin duda la mejor herramienta para convertir una entrevista en una conversación amena. Además, hay que pensar siempre en hacer networking y aunque las cosas no sean como lo esperabas, siempre puede quedarte un buen contacto. Así que ¿por qué no? convirtamos nuestras entrevista en una hora del té.




lunes, 30 de enero de 2017

Tragedias de un reclutador


Como en todas las profesiones, hay situaciones que pueden darle un vuelco a tu día de trabajo.
A continuación un top 5 de mis tragedias:

1. Vamos a cancelar la posición.


2. Que te cambien el perfil justo a la mitad del proceso. 

3. Frases como: Me gustó el candidato, pero quisiera ver más (porque no saben a  quién elegir).



4. Un candidato seleccionado que no se presente a trabajar.


5. Publicar anuncios y que sólo se postulen personas que no           cumplen el perfil.


¿Cuáles han sido tus tragedias?

domingo, 29 de enero de 2017

The Younger Recruiter

Así me apodó el Manager cuando me dió la promoción, cuando formalmente pasé a ser parte del "Recruitment Team" de un mega proyecto y ahí comenzó todo, la oportunidad que tanto estaba esperando.

Como la más joven del team (tanto en edad como en experiencia), mi líder se tomó el tiempo de incluirme en actividades que despertaran en mi la curiosidad; de este modo empecé a hacerme preguntas, muchas preguntas. Me di cuenta que el rol del reclutador está lleno de preguntas:  preguntas para el Hiring Manager, preguntas sobre la empresa, preguntas sobre el candidato, preguntas al candidato, y la lista sigue y sigue.

La primera vez que hice las suficientes preguntas y pude presentar prospectos al líder, quien me estaba dando mucho seguimiento, me invitó a presentarselos al Hiring Manager, un señor muy exigente. Ese día fui por primera vez: The Younger Recruiter.